miércoles, 30 de abril de 2014

Estómagos vacíos

Sus lastimosos ojos
ya no buscaban consuelo,
su pequeño cuerpo
se encontraba frente al cielo
buscando una respuesta en él,
al no encontrarla,
bajó sus párpados
y ya nunca volvió a ver.
Su pelo oscuro
enredado entre la arena,
sus manos pálidas
ya no había sangre por sus venas,
su negra tez...
¿estuvo iluminada alguna vez?
Tristemente,
hay tantos niños sin niñez.

jueves, 17 de abril de 2014

¡Compra ya tu trocito de Luna!

Allí estaba yo, ¡en la Luna! No podía aún creerlo.
Desde allí veía la Tierra, tan grande y tan frágil a la vez. Un montón de bombillitas la iluminaban haciendo que su luz resplandeciese incluso más que las estrellas.
Nuestro planeta estaba ya en sus últimos días, decía la gente. Nosotros no lo habíamos cuidado, estábamos rompiéndolo a una velocidad cada vez más alarmante y por tanto el planeta acabaría por destrozarse...
 La verdad es que me he planteado esta situación muchas veces desde mi llegada a la Luna y creo que la Tierra no va a morir, solo vamos a morir nosotros.
Una especie más extinguida, un grupo más de seres que se van para dejar pasar a otros... La Tierra no tiene porque acabar tan solo porque nosotros nos vayamos, no somos tan importantes y sin embargo nos lo creemos demasiado.
Seguro que ella está mejor sin nosotros.
Eso sí, huella habíamos dejado, una huella difícil de borrar con la que los futuros habitantes deberían convivir duramente...
De repente mi móvil sonó.
-Sí, dime.
-¿Dónde estás? ¡Llevo buscándote todo el día!
-Ya me he mudado, siento no haberte avisado, me compré la parcela aquí arriba.
-Espero poder ir en unos días, si no... Adiós.
-Te echaré de menos.
Así era. Yo me había ido de la tierra para sobrevivir, y también para acabar destrozando otro lugar más. Al fin y al cabo somos egoístas por naturaleza.

Apariencias

Llamé al telepizza desde mi smartphone...
-Hola, buenas noches, se ha empeñado mi hijo y quería una pizza de jamón y queso, por favor.
-De acuerdo señor, ¿dónde se la llevo?
-¿Sabes dónde está esa gran casa azul que hay a las afueras de la ciudad? Hay que atravesar un puente para llegar a ella.
-Sí, es muy bonita.
-Pues debajo del puente le espero.

miércoles, 2 de abril de 2014

Silencio

Silencio, todos buscamos silencio.
Y hasta en la más subterránea soledad
No se siente, pues silba y susurra el viento.

Silencio, mortífero ruido,
Cuan escondido te hallas...
Sin ti no habría en la música magia,
Sin ti no habría belleza en las páginas.

Silencio, todos buscamos silencio.
Mas no lo alcanzaremos,
No hasta la muerte.
Pues ¿quién calla su interior,
Quién hace cesar su voz?

Silencio, al final todos quedamos en silencio...